Praxis Digital


El sionismo,‭ ‬el antisemitismo y la izquierda‭. Entrevista a Moishe Postone.

Nuestra presentación

Últimamente he investigado las relaciones entre conceptos que habitualmente son asociados tan a la ligera, que incluso tienden a ser amalgamados intuitivamente  por los cautivos del sentido común: socialismo – marxismo, revolución – rebelión, entre otros, de los cuales estos dos pares me parecen claves. Entre las pistas con las que me he topado, puedo destacar el libro de Zeev Sternhell Ni droite ni gauche, l’idéologie fasciste en France” (Éditions du Seuil, 1983).

 El trabajo de Sternhell, historiador israelí considerado una de las eminencias mundiales en el estudio del fenómeno fascista, identifica los orígenes ideológicos del fascismo en cierto socialismo francés, del cuál podemos destacar a pensadores como Sorel.  El ataque de estas formas del socialismo hacia aquel descrito como materialista, economicista y  académico, apologiza la espiritualidad del oprimido y la moral de lucha de los trabajadores. Tal socialismo podemos calificarlo, en un sentido muy general, como “socialismo vitalista”. Tal socialismo se opone a aquel socialismo crítico, atento a las condiciones históricas y económicas que rigen la existencia social, aquel socialismo que se nutre de las investigaciones más profundas de Marx.

El caso es que todas estas corrientes del socialismo francés identificadas por Sternhell, se han propuesto como objetivo despachar a Marx, “superarlo”, “revisarlo”, “atacarlo”; lograr un socialismo que prescinda de Marx. El socialismo “vitalista” que margina a Marx y el marxismo (los marxismos  para ser más precisos) se convierte así en semillero de uno de los fenómenos más intensamente mortíferos dados en el contexto de la modernidad capitalista: el fascismo. Pero  también  es la fuente de oscuras vertientes, que aún circulan por muchas de aquellas expresiones de la izquierda contemporánea, cuyas materializaciones más notorias las encontramos en políticas anti imperialistas de diverso origen, agrupadas generalmente bajo  consignas basadas en la estigmatización de la maligna y perversa criatura que compone U.S.A., Israel y todos sus cómplices.  Estos socialismos anti imperialistas (moralistas, pragmáticos, vitalistas), oponen al yuppie (young urban professional) – una especie de frankenstein creado por los financistas judeo norteamericanos – un hombre creativo, afirmativo, artesanal, un luchador apasionado, un vividor desinteresado, aventurero y populista, desconfiado de la teoría y la serenidad. La crítica del capitalismo se transforma en una confrontación cosmológica entre titanes de distinto color espiritual.

La verificación de estas relaciones, de cómo se han trabado distintos elementos ideológicos hasta perderse en discursos y posturas que se extravían en la ilusión de un proyecto emancipatorio, cuyos venenos no son percibidos y menos aún neutralizados, debe mucho a uno de los más prominentes lectores contemporáneos de Marx y la teoría crítica : Moishe Postone.

Probablemente, hay mucho de lo propuesto por Postone que debe ser confirmado, repensado y discutido. Pero lo importante es que sus trabajos representan un buen punto de partida para debatir las posibilidades de la lucha emancipatoria para la superación del capitalismo.

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